Las Startups son la piedra angular de Europa para convertirse líder en
Inteligencia Artificial (IA): Todos están de acuerdo en que las ambiciones de Europa
en IA no son lo suficientemente audaces. El reto es alzarse con el liderazgo mundial o
por lo menos competir de tú a tú contra regiones como Estados Unidos o China. Sin
startups, estas ambiciones se quedarán en el campo de la investigación teórica o,
como mucho, en exclusiva para los líderes de mercado. Las startups son nuestra
piedra angular de la IA para pasar de la idea al producto. Hay innumerables startups
prometedoras que están dispuestas a comerse el mundo y competir con los
mejores. En España, tanto Startups como incubadoras como grandes corporaciones
están incorporando la inteligencia artificial como medio para conseguir expriencias
de clientepersonalizadas, agilizar los tiempos de operaciones y reducir costes.

Por ejemplo, Metiora startup especializada en soluciones de internet de las cosas,
aplica inteligencia artificial para evitar roturas en maquinaria realizando
mantenimiento predictivo o para crear modelos optimos de rutas en logistica,
que generan grandes ahorros y mejoran los niveles de servicio. En otros sectores,
Junntar aplicación colaborativa de seguros, utiliza algoritmos de machine
learning para ofrecer a sus usuarios el seguro que más se adapta a sus necesidades
permitiendoles ahorrar tiempo de búsqueda y dinero.

Las Startups y sus comunidades están orgullosas de desarrollar tecnologías de IA en
Europa antes de que conquistar el resto del mundo. Las innovaciones en IA son el
resultado de la creatividad individual y colectiva, nuestra mentalidad emprendedora y
los ecosistemas. Las startups construyen el futuro en colaboración con universidades,
empresas consolidadas, inversores y lo más importante, sus equipos. Por un lado, los
empresarios cargan con la responsabilidad del éxito o el fracaso. Por el otro, los
líderes políticos deben crear condiciones que aumenten su éxito y mitiguen los efectos
de su fracaso.

Pero ¿Dónde está el bug? Cuando el Ariane-5 de la Agencia Espacial Europea se
salió de curso y se autodestruyó, fue debido a que un bug causó una saturación
aritmética en su hardware: los datos de 64 bits no podían convertirse en el formato
mucho más pequeño de 16 bits, lo que provocó el desplome del Ariane-5. Este fue uno
de los bugs más infames de la historia. Hoy en día, vemos una alarmante similitud con
las ambiciones en IA de la UE y la reforma del derecho de autor. Estamos equipando
nuestras startups de IA con sistemas de 16 bits para funcionar contra competidores
que funcionan a 64 bits.

La Inteligencia Artificial, y más concretamente el “Machine Learning”, trata sobre tener
los datos correctos de entrada para entrenar un algoritmo. La extracción de datos
permite a las startups en Europa conseguir los datos de entrada correctos. Cuanto
mejor entrenado está el algoritmo para reconocer objetos, voz y otros patrones, mejor
se desenvolverá en la vida real. Algoritmos inferiores han mostrado disfunciones como
pueden ser sesgos o malas interpretaciones. Sin una política abierta de extracción de
datos, solamente aquellos que ya posean o puedan aprovecharse de usuarios ya
existentes para acceder a sus datos serán capaces de entrenar algoritmos
superiores. Sin una política de extracción de datos abierta, las startups y los
innovadores en Europa se quedarán secos. No es sólo que nuestro panorama de
Inteligencia Artificial vaya a avanzar a trompicones con su sistema de 16 bits, es que el
resto del mundo va a estar funcionando al mismo tiempo en 64 bits.

Un poco como en la ejecución del lanzamiento del Ariane-5, la Comisión y muchos en
el Parlamento Europeo no ven el bug: dos puntos necesitan arreglarse, según el
Vicepresidente Ansip, pero él no hace mención al vínculo crucial entre la inteligencia
artificial y la extracción de datos. Una directiva de derechos de autor que no concede
la posibilidad de realizar extracciones de datos sobre contenidos legalmente
accesibles dejará a Europa con una versión de 16 bits de inteligencia artificial. En esa
versión, solamente a algunos investigadores y gigantes de la tecnología se les
permitirá innovar: ni a las startups, ni a las PYMES, ni a los periodistas, ni a las
bibliotecas ni a la más amplia comunidad de investigación les estará permitido.
El 9 de septiembre ha sido declarado día del De-bugging, para marcar casi 60
años encontrando y eliminando bugs de nuestros sistemas. Casualmente, este
día cae solo 3 días antes del voto crucial sobre los derechos de autor en el
Parlamento Europeo. ¿Arreglarán los miembros del Parlamento el bug de la
MDT?

Arreglar el bug de la MDT garantizará que no se desperdicien 20 mil millones de euros
en inversiones en IA. Hará posible que las startups de Europa compitan a nivel global
y desafíen a los gigantes tecnológicos. Ofrecerá una perspectiva al talento de la IA en
Europa y garantizará un futuro para la innovación justa e impulsada por el
conocimiento.

Para ello, los miembros del Parlamento Europeo deben garantizar que, junto con los
artículos 11 y 13, se enmiende el artículo 3.

Éstas son las razones:

1. La MDT es fundamental para el desarrollo de tecnologías de IA: sin MDT,
las startups y ls PYMES de Europa no tendrán acceso a los datos que
necesitan. Limitar el uso de datos a las startups y los innovadores reforzará el
orden del Mercado actual y forzará a las startups a salir de Europa. Todos
aquellos que han estado reclamando que se abran los datos se benefician de
la MDT. La MDT tiene que se posible para todos aquellos que tengan acceso a
los datos de conformidad con la ley. De este modo protegemos la privacidad y
los modelos de negocio existente sin obstaculizar la innovación.

2. El artículo 3 en su forma actual abrirá la puerta a los trolls de los
derechos de autor: el artículo 3, tal y como está redactado en la actualidad,
crea “derechos” amplios y vagos para prohibir la MDT meramente porque
alguien emplee la informática para analizar datos. ¿Qué pasa con las patentes
amplias y vagas? Los trolls de las patentes son una plaga en las pequeñas y
grandes empresas simplemente por utilizar tecnología ordinaria. El artículo 3
conducirá a demandas y litigios por licencias abusivas, perjudicando a las
empresas innovadoras que proporcionan valor real ofreciendo sus propios
servicios. Por otro lado, todo aquel que gane dinero mediante las licencias a
día de hoy podrá seguir haciéndolo mañana. La MDT no interfiere con la
explotación comercial de contenidos existente.

3. No queremos hacer retroceder a Europa cuando el resto del mundo está
dando grandes pasos hacia adelante: Japón enmendó recientemente sus
leyes de derechos de autor para permitir el uso tanto comercial como no
comercial de la MDT. Estados Unidos lleva muchos años beneficiándose de la
doctrina de uso justo. Canadá, Singapur y Australia están en la actiualidad
debatiendo cambios en sus reglas de derechos de autor para facilitar la MDT
con el objetivo de apoyar la IA. De modo que, ¿por qué Europa está poniendo
trabas a una de sus áreas de innovación más emocionantes, y en
consecuencia, impidiéndose a si misma competir con algunas de las naciones
tecnológicamente más avanzadas? ¿Quiere obligar a sus startups más
prometedoras a trasladarse allí?
Si queremos que la IA no sea únicamente vendida en Europa, sino también
desarrollada aquí, instamos al Parlamento Europeo a practicar lo que predica y a tener
en mente a las startups a la hora de enmendar la propuesta de derechos de autor de

la UE. Tal y como está ahora, terminará por causar daño a las startups Europeas
antes que a nadie más.

La tecnología se ha vuelto más rápida con el tiempo a la hora de arreglar bugs y, a día
de hoy, los bugs raramente sobreviven un día entero. La política pública no cuenta con
la comodidad de tener actualizaciones fluidas a medida de que avanza, y los bugs
incrustados en la legislación pueden poseer efectos desastrosos y duraderos. Los
responsables de las políticas tienen la oportunidad de actuar de forma estratégica para
permitir la innovación de la IA en todo el tablero, tanto para startups como para
investigadores y empresas. Esperemos que casi 60 años de arreglar bugs sean de
utilidad en esta etapa.

 

Texto original de Allied for Startups, traducido por Voze.