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El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó ayer, de forma definitiva, la Ley de Fomento del Ecosistema de Empresas Emergentes, más conocida como Ley de Startups. El texto concluye así su tramitación parlamentaria y queda listo para su entrada en vigor, previsiblemente a comienzos de 2023, tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado. Es de destacar que la aprobación se ha producido prácticamente por unanimidad en el Congreso, con todos los votos a favor, salvo 25 abstenciones. El consenso político añade una capa de valor muy relevante al set de medidas y a su futura implementación.

La ley también ha contado con el consenso y la colaboración del ecosistema de emprendimiento. Desde Adigital (Asociación Española de la Economía Digital), AES (Asociación Española de Startups) y Spaincap (Capital por un Futuro Sostenible) hemos trabajado junto con otras organizaciones y asociaciones del sector, para trasladar a las fuerzas políticas nuestras propuestas de mejora de la ley, muchas de ellas recogidas en el texto definitivo.

Es por ello que celebramos este hito tan importante para el emprendimiento español, que tendrá, a su vez, un impacto muy positivo en el conjunto de nuestra economía, proyectando a nuestro país a la vanguardia de Europa. A partir de ahora es de gran importancia que la ley se aplique de manera eficaz y con agilidad para garantizar que su potencial llegue a todas las startups. También que se evalúe de manera continua para adaptarla a la realidad de un ecosistema innovador cambiante. Por eso es muy importante que la ley haya creado el Foro de Empresas Emergentes donde el gobierno y el sector trabajaremos conjuntamente en esa dirección. Desde las asociaciones continuaremos trabajando para seguir impulsando el marco regulatorio ambicioso y de largo recorrido, que nuestro país se merece.

Sobre la Ley de Startups

Es la primera norma en Europa orientada de manera específica a la creación de un ecosistema emprendedor innovador. Para ello, la Ley define una startup como aquella empresa que no supere los 5 años de vida (7 para determinados sectores); que no cotice en bolsa; con sede en territorio nacional; con el 60% de la plantilla contratada en España; y con un volumen de negocio inferior a 10 M€. Asimismo, debe acreditar su «carácter innovador» y su escalabilidad a través de una serie de criterios que valorará ENISA.

Las compañías que obtengan ese sello startup tendrán acceso a una serie de ventajas y de medidas en materia fiscal, laboral, económica y social. Por ejemplo, la ley contempla la reducción del tipo impositivo en el impuesto de sociedades (del 25% al 15%) o la elevación del importe de la exención de tributación de las opciones sobre stock options (de 12.000 a 50.000 euros anuales, así como no generar obligación de tributar hasta la venta de dichas participaciones. Además, amplía también la base máxima de deducción por inversión en empresas de reciente creación (de 60.000 a 100.000 euros anuales) y eleva la deducción para los business angels del 30 al 50%. También contempla facilidades para la atracción de talento, como la obtención del permiso de trabajo de dos años para profesionales internacionales una vez hayan terminado sus estudios, Además, fomenta la creación de sandboxes, permitiendo probar la innovación de las startups durante un año, en un entorno controlado, para evaluar la utilidad, viabilidad y el impacto de innovaciones tecnológicas, y fomenta la compra pública innovadora.

La Ley de Startups forma parte del conjunto de reformas para la mejora del clima de negocios del país, junto con la Ley Crea y Crece y la Ley Concursal, aprobadas este año. También es uno de los hitos incluidos dentro de la Agenda España Digital 2026, la hoja de ruta para digitalización de nuestro país. España es, además, fundador de la ESNA (European Startup Nation Alliance) junto a Austria y Portugal. Todas estas medidas auguran un futuro inmediato de nuevas oportunidades y de crecimiento del conjunto del ecosistema emprendedor e innovador de nuestro país.